La certificación FSC (Forest Stewardship Council o Consejo de Administración Forestal) es un sistema global de certificación que garantiza que los productos de origen forestal provienen de bosques gestionados de forma responsable.

Sus puntos clave son:

Gestión Sostenible: Asegura que la extracción de madera no compromete la biodiversidad ni la capacidad de regeneración del bosque.

Responsabilidad Social: Protege los derechos de los trabajadores forestales y de las comunidades locales e indígenas.

Cadena de Custodia: Rastrea el producto desde el bosque hasta el consumidor final, garantizando que el material certificado no se mezcle con madera de origen incierto.

En resumen, cuando ves el logotipo del FSC en un producto (como papel, muebles o envases), significa que su origen ha sido verificado bajo estrictos estándares ambientales y sociales.